{"id":492,"date":"2020-08-31T23:53:52","date_gmt":"2020-08-31T23:53:52","guid":{"rendered":"http:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/2020\/?p=492"},"modified":"2020-08-31T23:55:09","modified_gmt":"2020-08-31T23:55:09","slug":"unpaseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/unpaseo\/","title":{"rendered":"Un paseo"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><strong>10:00 pm<\/strong>. Un viernes por la noche, en el mes de octubre del a\u00f1o 1966, lleg\u00f3 mi pap\u00e1 a casa con una invitada. Para nuestra sorpresa y gusto, era mi prima Laura, hija de uno de los hermanos de mi pap\u00e1. En cuanto entraron a casa, mi pap\u00e1 nos coment\u00f3 que Laura, quien portaba una maleta, pasar\u00eda esa noche con nosotras y que prepar\u00e1ramos ropa para ir el fin de semana en Cuautla. La idea le surgi\u00f3 porque se hab\u00eda enterado de que el tren de v\u00eda angosta, que iba de M\u00e9xico a Cuautla, y al que llamaban El Tren de Juguete por su tama\u00f1o, realizar\u00eda sus \u00faltimos viajes.<\/p>\n<p>Ese s\u00e1bado nos levantamos con gran alegr\u00eda y nos arreglamos para salir a la estaci\u00f3n de San L\u00e1zaro, donde sal\u00eda el tren hacia Cuautla. Entre risas, el grupo formado por mis pap\u00e1s, mis hermanas, Laura y yo, sali\u00f3 en busca del taxi que nos llevar\u00eda a la terminal de trenes.<\/p>\n<p><strong>7:00 am.<\/strong>\u00a0Llegamos a la estaci\u00f3n: una antigua construcci\u00f3n pintada de un amarillo intenso, casi naranja. Era la primera vez que la ve\u00eda. Hab\u00eda mucha gente por todos lados, tambi\u00e9n en el and\u00e9n donde abordar\u00edamos el tren que nos llevar\u00eda hasta Cuautla.<\/p>\n<p><strong>7:20 am<\/strong>. Entre empujones pudimos cruzar el and\u00e9n y llegar al \u00faltimo vag\u00f3n. Accedimos al tren siguiendo las indicaciones de un se\u00f1or que vest\u00eda un traje negro, una gorrita con visera y un escudo en el hombro que dec\u00eda: \u201cFerrocarriles Nacionales de M\u00e9xico\u201d. Despu\u00e9s supe que se les llamaba garroteros y que, adem\u00e1s, de orientar a los pasajeros, revisaban los boletos una vez a bordo del tren.<\/p>\n<p>Al entrar al vag\u00f3n, de inmediato percib\u00ed un fuerte olor a cera y, al mirar los costados del tren, encontr\u00e9 la raz\u00f3n de ese olor: los paneles que los cubr\u00edan eran de una madera brillant\u00edsima acabada de pulir. Me qued\u00e9 asombrada, no s\u00f3lo por la madera, sino por los acojinados asientos de color caf\u00e9, que, mediante un peque\u00f1o mecanismo de fierro, pod\u00edan acomodarse para que los pasajeros qued\u00e1ramos frente a frente. Tambi\u00e9n me gustaron las elegantes cortinas de tela gruesa y de color vino, que imped\u00edan el paso de la luz al interior del vag\u00f3n.<\/p>\n<p>Buscamos los asientos que nos correspond\u00edan, subimos las maletas en el compartimento ubicado en la parte superior, nos acomodamos en nuestros asientos, corrimos las cortinas y nos dispusimos a ver el paisaje.<\/p>\n<p><strong>07:30 am<\/strong>. El tren empez\u00f3 a caminar. Me encant\u00f3 la sensaci\u00f3n del chucu chucu chucu chucu chucu chucu. Nunca antes hab\u00eda viajado en tren. A trav\u00e9s de la ventana, no perd\u00eda detalle de lo que pasaba en el camino. En el interior del tren hac\u00eda un poco de fr\u00edo, pero llevaba un su\u00e9ter color mamey, bastante grueso, que me cubr\u00eda muy bien. Me sent\u00eda algo inc\u00f3moda con mi pantal\u00f3n, que, entre mis vestidos, era el \u00fanico y me quedaba un poco estrecho, por lo que casi nunca lo usaba, sin embargo, para esa ocasi\u00f3n, mi mam\u00e1 me hab\u00eda dicho que me lo pusiera.<\/p>\n<p><strong>10:00 am<\/strong>. El viaje era encantador, el arrullo del tren, el paisaje, el olor a madera y la pl\u00e1tica con mi prima hac\u00edan que me olvidara del hambre. Al final del vag\u00f3n hab\u00eda una puertecilla que conduc\u00eda a un peque\u00f1o balc\u00f3n. Mis hermanas, mi prima y yo pedimos permiso para ir all\u00e1, y mi pap\u00e1, cari\u00f1osamente, acept\u00f3. Al salir, el aire peg\u00f3 en mi cara, trayendo consigo olor a hierbas, y mi cabello volaba haciendo una gran mara\u00f1a. All\u00ed pudimos ver el camino sin la intermediaci\u00f3n del cristal de las ventanas, el espect\u00e1culo visual era impresionante: diferentes tonos de verde de los \u00e1rboles y los pastizales, y el azul del cielo con sus nubes blancas. El aire fr\u00edo fue congelando nuestras manos y matizando de rojo nuestras mejillas, por lo que decidimos regresar a nuestros asientos.<\/p>\n<p><strong>10:30 am<\/strong>. El ferrocarril empez\u00f3 a disminuir su velocidad. El garrotero anunci\u00f3 el poblado al que est\u00e1bamos llegando e indic\u00f3 que tendr\u00edamos unos minutos para descender. El tren se detuvo en una peque\u00f1a estaci\u00f3n ubicada entre las monta\u00f1as. Mi pap\u00e1 se acerc\u00f3 a la ventana y, con un peque\u00f1o tir\u00f3n, la abri\u00f3, sorprendi\u00e9ndonos a todas, y de inmediato nos asomamos. Afuera, mujeres con cestas de mimbre en la cabeza se acercaban a la ventana, ofreciendo lo que vend\u00edan. Por todos lados se o\u00eda: \u201c\u00a1\u00a1\u00a1PAAAANN!!!\u201d, \u201c\u00a1\u00a1\u00a1ATOOOLEE BLAANCOO Y DE PILONCILLOO!!!\u201d, \u201c\u00a1\u00a1\u00a1TAMAAALEES!!!!\u201d. Presurosos escogimos de todo. Desayunamos como verdaderos reyes.<\/p>\n<p><strong>12:00 pm<\/strong>. Durante todo el recorrido nos cautivaron los distintos paisajes, los peque\u00f1os lagos, los pintorescos pueblitos y las grandes extensiones del bosque.<\/p>\n<p>El tren hizo varias paradas m\u00e1s y se deten\u00eda por algunos minutos, que aprovech\u00e1bamos para comprar y saborear antojitos, aguas de diferentes frutas y dulces de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>No supimos cu\u00e1ndo ocurri\u00f3, pero, en alg\u00fan momento, el clima cambi\u00f3 por completo. El aire fr\u00edo se transform\u00f3 en aire caliente y sofocante. Me quit\u00e9 el su\u00e9ter grueso de color mamey.<\/p>\n<p><strong>04:00 pm.<\/strong>\u00a0Despu\u00e9s de varias paradas, \u00a1por fin llegamos a Cuautla! Bajamos nuestros equipajes, dispuestos a disfrutar de un estupendo fin de semana. Lo recuerdo muy bien, porque ese fue mi primer y \u00faltimo viaje en El Tren de Juguete.<\/p>\n<h4>Rosa Elena Helguera Mart\u00ednez<\/h4>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>10:00 pm. 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