{"id":489,"date":"2020-08-31T23:52:00","date_gmt":"2020-08-31T23:52:00","guid":{"rendered":"http:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/2020\/?p=489"},"modified":"2020-08-31T23:53:04","modified_gmt":"2020-08-31T23:53:04","slug":"miviajeaveracruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/miviajeaveracruz\/","title":{"rendered":"Mi viaje a Veracruz"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>Mi mam\u00e1 y yo planeamos el viaje en tren a Veracruz. Nos acompa\u00f1ar\u00edan mi Yeya,mi prima Carmen, mi hermana Liliana y mi beb\u00e9. Recuerdo que en la estaci\u00f3n Buenavista hab\u00eda un mundo de gente y una enorme fila para comprar los boletos. Tuvimos que esperar mucho tiempo para abordar el tren, pero al final dieron el anuncio y salimos de la ciudad a las 20:00 horas, con el prop\u00f3sito de viajar toda la noche y llegar all\u00e1 a las 8:00 am. Por fortuna, fue un viaje muy c\u00f3modo, ya que los sillones eran dobles y pudimos dormir muy bien.<\/p>\n<p>Llegamos a desayunar a La Parroquia un delicioso caf\u00e9 lechero y unos ricos frijoles refritos. Bueno, \u00a1qu\u00e9 decir! No hay mejor caf\u00e9 que el de Veracruz. De ah\u00ed nos dirigimos al hotel Villa del Mar, que se encontraba frente a la playa del mismo nombre. Solo ten\u00edamos que cruzar el boulevard para llegar al mar.<\/p>\n<p>Esa era una playa tranquila y muy limpia. Mi beb\u00e9 y mi hermana jugaban en la arena mientras mi mam\u00e1 y mi Yeya se sentaron a contemplar el mar. Lo \u00fanico que les gustaba era mojarse los pies. Mi prima Carmen y yo s\u00ed nos animamos a meternos al agua.<\/p>\n<p>Por la tarde visitamos el centro, donde la gente bailaba danz\u00f3n, y fuimos a Mandinga a comer pescado y mariscos.<\/p>\n<p>Pero lo bueno apenas estaba por empezar. Despu\u00e9s de tres d\u00edas regresamos a M\u00e9xico, tambi\u00e9n a las 20:00 horas. Como era costumbre, mi mam\u00e1 prepar\u00f3 tortas y llev\u00f3 caf\u00e9 con leche y t\u00e9 por si nos daba hambre en el camino. Abordamos puntualmente y durante el viaje nos quedamos dormidos.<\/p>\n<p>De pronto, no s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo hab\u00eda pasado, pero el tren se detuvo. Esperamos mucho tiempo sin saber por qu\u00e9, hasta que apareci\u00f3 un operador y nos explic\u00f3 que la v\u00eda estaba averiada y que tendr\u00edamos que esperar en ese lugar hasta que llegara el tren que ven\u00eda de M\u00e9xico, para cambiarnos de un tren al otro a pie, pues no era posible circular sobre esas v\u00edas ya que hab\u00eda peligro de que se descarrilara.<\/p>\n<p>A esa hora de la noche hac\u00eda mucho fr\u00edo, pero por fortuna est\u00e1bamos bien abrigadas. En cuanto empez\u00f3 a salir el sol, la temperatura comenz\u00f3 a subir tambi\u00e9n. Afortunadamente llev\u00e1bamos nuestro desayuno, aunque aprovechamos para probar lo que la gente del lugar llev\u00f3 al tren para vender: champurrado, tamales, enchiladas de mole, de salsa verde, t\u00e9 de hojas de lim\u00f3n, dulce de camote, arroz con leche, obleas de caramelo, tamalitos de an\u00eds y muchas cosas m\u00e1s.<\/p>\n<p>Finalmente, el tren que ven\u00eda de M\u00e9xico lleg\u00f3 a las 12:00 pm. El sol estaba ya demasiado fuerte cuando empezamos a hacer el cambio a pie. Entonces me acord\u00e9 de las pel\u00edculas de las soldaderas, pues la gente corri\u00f3 hacia el tren reci\u00e9n llegado como si este fuera a dejarnos. Eso nos caus\u00f3 muchas risas.<\/p>\n<p>Bajar del tren fue muy complicado para mi mam\u00e1 y mi Yeya. Por fortuna, hubo se\u00f1ores que se ofrecieron a ayudarnos y que entrelazaron sus manos para que ellas pudieran apoyar sus pies. Tomar el tren en la estaci\u00f3n es tan com\u00fan que no se tiene conciencia de la comodidad. Pero en la situaci\u00f3n en la que nos encontr\u00e1bamos fue mucho m\u00e1s dif\u00edcil. Adem\u00e1s, ten\u00edamos que caminar una distancia muy larga de subida. Logramos llevar a mi mam\u00e1 y a mi Yeya jal\u00e1ndolas de los brazos. Mi prima y yo nos acostamos de panza y despu\u00e9s hincadas ya nos incorporamos y pudimos ponernos de pie.<\/p>\n<p>Recuerdo a una se\u00f1ora bastante gorda que no pod\u00eda subir por el camino. Al parecer viajaba sola y ped\u00eda ayuda, y aunque algunos se\u00f1ores se ofrecieron, no pudieron con ella, pues pesaba demasiado. Adem\u00e1s, ellos ya estaban cansados y ella desesperada. Uno la jalaba por delante y otro la empujaba por atr\u00e1s, y ella le gritaba:\u00a0<em>\u00a1Emp\u00fajeme, emp\u00fajeme!<\/em>, y el se\u00f1or le contest\u00f3:\u00a0<em>\u00bfPero de d\u00f3nde?<\/em>\u00a0Y ella respondi\u00f3 :\u00a0<em>\u00a1De donde pueda!<\/em>\u00a0Y el se\u00f1or le dijo:\u00a0<em>\u00a1No s\u00e9 de d\u00f3nde!<\/em>\u00a0Y ella le dijo:\u00a0<em>\u00a1Pues de las nalgas!<\/em>\u00a0Y el se\u00f1or, en su desesperaci\u00f3n, la empuj\u00f3 por ah\u00ed y al fin lograron subirla.<\/p>\n<p>Ya arriba el se\u00f1or no quer\u00eda voltear a ver a la se\u00f1ora y ella dec\u00eda que estaba muy lastimada, que todo le dol\u00eda, pero el asunto result\u00f3 muy bien porque de repente empezamos a re\u00edrnos y terminamos en carcajadas, de pena, de nervios o por el estr\u00e9s. Al final se dio una situaci\u00f3n muy fraternal.<\/p>\n<p>Llegar a la terminal en M\u00e9xico, salir del tren y pisar el pasillo a la misma altura fue algo muy grato. Ese fue un viaje muy placentero, con todas sus desavenencias, pero pude disfrutar mucho a mi familia, a quienes hoy en d\u00eda casi no veo. Solo fue un fin de semana, pero fue un viaje muy bonito que recuerdo con nostalgia y cari\u00f1o.<\/p>\n<h4>Sonia Norma Angeles Luna<\/h4>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi mam\u00e1 y yo planeamos el viaje en tren a Veracruz. Nos acompa\u00f1ar\u00edan mi Yeya,mi prima Carmen, mi hermana Liliana&nbsp;<a href=\"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/miviajeaveracruz\/\">&hellip;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-489","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas-y-relatos","odd"],"gutentor_comment":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/489","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=489"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/489\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":491,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/489\/revisions\/491"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=489"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=489"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=489"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}