{"id":481,"date":"2020-08-31T23:44:13","date_gmt":"2020-08-31T23:44:13","guid":{"rendered":"http:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/2020\/?p=481"},"modified":"2020-08-31T23:45:03","modified_gmt":"2020-08-31T23:45:03","slug":"lunademiel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/lunademiel\/","title":{"rendered":"Luna de miel"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>Carlos y yo nos casamos a finales de abril. La ceremonia civil fue en Guanajuato, donde \u00e9l naci\u00f3, y la religiosa, en la Ciudad de M\u00e9xico. Despu\u00e9s de tres d\u00edas de festejos, en los que hubo emoci\u00f3n, gozo, ajetreos, invitados, baile, desveladas y viajes entre las dos ciudades, lleg\u00f3 el 1 de mayo para la tan ansiada luna de miel, donde cre\u00edmos que tendr\u00edamos tranquilidad para nosotros dos\u2026<\/p>\n<p>Tomamos el avi\u00f3n rumbo al sureste, Canc\u00fan.<\/p>\n<p>Hace cuarenta a\u00f1os, Canc\u00fan era una maravilla: los azules del Caribe luc\u00edan en todas sus tonalidades; la arena, blanqu\u00edsima y suave, parec\u00eda m\u00e1s sal que arena; el oleaje era como una caricia, pod\u00edas meterte al mar hasta quinientos metros; y el agua, al igual que hoy, te llegaba a la cintura. El mar fue para m\u00ed como una alberca enorme, con el agua tibia, \u00a1una delicia!<\/p>\n<p>Al llegar, recorrimos en moto las playas y atractivos de Canc\u00fan. Durante dos d\u00edas, sent\u00ed la emoci\u00f3n de la velocidad y el viento en la cara, pero, sobre todo, el cuerpo de Carlos cuando iba bien abrazada de \u00e9l.<\/p>\n<p>Carlos y yo decidimos aprovechar para visitar Akumal y tomamos el autob\u00fas. Las carreteras eran completamente rectas, y la selva, tanto de un lado como del otro, era tan tupida y alta que se ve\u00eda como una valla verde.<\/p>\n<p>Cuando llegamos tuvimos que caminar por una vereda hasta la playa de Akumal, donde hab\u00eda un espect\u00e1culo maravilloso, con toda la variedad de azules, tranquilidad y un silencio delicioso, aun con las gaviotas, los pel\u00edcanos y el sonido de las olas.<\/p>\n<p>El hotel era peque\u00f1o y con palapas, en nada se parec\u00eda a esos hoteles que avasallan el paisaje y rompen la naturaleza. Decidimos quedarnos all\u00ed dos d\u00edas, sin embargo, cuando pedimos una habitaci\u00f3n, \u00a1no hab\u00eda!, y ya empezaba a atardecer\u2026<\/p>\n<p>Esperamos el transporte, pero nos dijeron que habr\u00eda hasta el d\u00eda siguiente. Quedamos impactados. \u00bfQu\u00e9 \u00edbamos a hacer? Lo \u00fanico que nos ofrecieron fue llevarnos en el cami\u00f3n de la basura hasta la carretera principal, as\u00ed que aceptamos. Son esas ocasiones que no tienes tiempo para evaluar. Nos miramos y re\u00edmos, tal vez de nervios o por la sorpresa.<\/p>\n<p>Subimos a la cabina junto con el chofer. \u00cdbamos apretujados, sudorosos, cansados y nerviosos pero felices.<\/p>\n<p>Bajamos al llegar a la carretera principal. Ya se iba haciendo de noche; de nuevo la incertidumbre: \u00bfy si no hab\u00eda otro transporte?, \u00a1\u00bfqu\u00e9 har\u00edamos, a la orilla de la carretera y en medio de la selva?! Carlos me abrazaba para tranquilizarme.<\/p>\n<p>Vislumbramos un autob\u00fas. No sab\u00edamos ad\u00f3nde ir\u00eda, pero, nuevamente, no hubo tiempo para retrasar la decisi\u00f3n, de modo que subimos; despu\u00e9s nos enteramos de que \u00edbamos rumbo a Carrillo Puerto. No ten\u00edamos ni idea de c\u00f3mo ser\u00eda o qu\u00e9 habr\u00eda en nuestro destino, sin embargo, confi\u00e1bamos en que, al menos, encontrar\u00edamos un lugar con alojamiento.<\/p>\n<p>Llegamos a un poblado peque\u00f1o que ten\u00eda la fiesta del santo patrono. \u00a0Era lindo ver a todas las mujeres ataviadas con sus preciosos vestidos de fiesta, blancos, con encajes, muy bordados y coloridos; con aretes y collares grandes; con el cabello trenzado y enredado en la cabeza, junto con adornos de flores y mo\u00f1os; se ve\u00edan preciosas. Los hombres, por su parte, de blanco, con sombrero y huaraches, ambos t\u00edpicos de la regi\u00f3n; los segundos de suela de madera y correas para sujetarlos. Y yo, en cambio, vest\u00eda unos shorts, que hac\u00edan que se me vieran como un bicho raro.<\/p>\n<p>Buscamos alojamiento y solo encontramos uno muy modesto con hamacas en lugar de camas. Pensando en c\u00f3mo podr\u00edamos acomodarnos en las hamacas, volte\u00e9 a ver a Carlos con mirada p\u00edcara. De nuevo, aceptamos lo que hab\u00eda.<\/p>\n<p>Me puse un vestido y fuimos un rato a la fiesta del pueblo, a la que creo que le llaman vaquer\u00eda, hab\u00eda m\u00fasica, baile y buena comida. Cuando comenzaron a tocar un danz\u00f3n, Carlos me tom\u00f3 de la cintura y nos unimos al baile. Me pegu\u00e9 a su cuerpo, recargu\u00e9 mi cabeza en su hombro y, al vaiv\u00e9n de la m\u00fasica, nos transportamos a otro mundo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unas horas, ya cansados, fuimos al alojamiento. Fue toda una aventura poder subirse y acomodarse en la hamaca, y cuando por fin est\u00e1bamos casi listos\u2026, \u00a1unas cucarachas voladoras enormes, para rematar!<\/p><\/blockquote>\n<h4>Mar\u00eda de Jes\u00fas Fern\u00e1ndez<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos y yo nos casamos a finales de abril. 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