{"id":475,"date":"2020-08-31T23:39:59","date_gmt":"2020-08-31T23:39:59","guid":{"rendered":"http:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/2020\/?p=475"},"modified":"2020-08-31T23:41:02","modified_gmt":"2020-08-31T23:41:02","slug":"hechizomelodico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/hechizomelodico\/","title":{"rendered":"Hechizo mel\u00f3dico"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>Esta es la tarde de un d\u00eda dif\u00edcil: contratiempos en el trabajo, tr\u00e1fico pesado, malpasadas y todos esos peque\u00f1os detalles del d\u00eda a d\u00eda que detienen mi fluir armonioso del tiempo. Cansada y aburrida, decido cambiar un poco la rutina, as\u00ed que, agradeciendo al cielo que estar\u00eda sola en casa, me sirvo una copa de jerez, busco m\u00fasica tranquila en el celular y, como magia, empieza a sonar\u00a0<em>Claro de luna<\/em>\u00a0de Beethoven.<\/p>\n<p>Me dejo caer en la butaca de cuero, todo mi cuerpo se acomoda, se relaja. M\u00e1s all\u00e1 de mis o\u00eddos,\u00a0<em>Claro de Luna<\/em>\u00a0parece sonar en el ambiente, atravesando todas y cada una de las c\u00e9lulas de mi cuerpo.<\/p>\n<p>Embelesada me dejo llevar. Cierro los ojos, permito que las dulces notas me lleven a pasear por ins\u00f3litos paisajes nunca antes vistos.<\/p>\n<p>Frente a m\u00ed aparece una pradera con verdes pastos, una peque\u00f1a colina y, en la parte m\u00e1s alta, un piano blanco de cola acompa\u00f1ado de un hombre vestido de frac, que, cual obrero musical, tunde las teclas extrayendo dulces y suaves sonidos del maravilloso instrumento. El viento se alegra y se encarga de llevar la melod\u00eda a cuestas hacia los cuatro puntos cardinales. Pareciera como si, con cada acorde en el horizonte, aparecieran mejores y m\u00e1s bellos paisajes, como aquel glorioso campo de lavanda, el angosto r\u00edo que cruza la pradera con su puente de madera cubierto de enredaderas, la caba\u00f1a de troncos con un portal, un pozo, matas de albahaca, rosales, gardenias y clavellinas; todas estas compitiendo en belleza y aroma. Adem\u00e1s, un campo florido rodeado de majestuosos eucaliptos, caminos frescos, llenos de perfumes campestres.<\/p>\n<p>Por el sendero veo venir a una ni\u00f1a peque\u00f1a y hermosa, tomada de la mano de su abuela. Van conversando alegremente, cuando, de repente, la ni\u00f1a se percata de la m\u00fasica, mira a su abuela y, sin dudar, comienza a bailar dando giros; el vestido de la peque\u00f1a, ligero y vaporoso, participa.<\/p>\n<p>Ella es tan bella, tan gr\u00e1cil, que no puedo apartar la mirada de esa angelical criatura. En sus ondulados caminares va dejando atr\u00e1s a la abuela, quien la llama y le pide que no se aleje, pero la ni\u00f1a no escucha, sigue bailando. Sus movimientos son alegres y r\u00edtmicos. La peque\u00f1a bailarina se aleja.<\/p>\n<p>Suavemente, el viento la levanta y, poco a poco, la eleva por encima de un campo sembrado de trigo mecido por la brisa. La ni\u00f1a, extasiada, gira y gira, no escucha, no atiende, solo siente la dulce melod\u00eda. Su esbelta y peque\u00f1a figura se mece en el aire.<\/p>\n<p>Pero algo le pasa a la ni\u00f1a: \u00bfalas? S\u00ed, empiezan a crecerle alas y se vuelve mariposa. Los colores alegres de su alma aparecen en sus alas. El viento sonr\u00ede complacido y la conduce hacia lugares a\u00fan no descubiertos: r\u00edos, cascadas, rocas de colores, pasto esmeralda, flores de todo tipo. Mientras la m\u00fasica, su amiga, no deja de sonar, y la ni\u00f1a la percibe en todo el cuerpo, la vive, la disfruta, renace.<\/p>\n<p>Llega al otro lado de una monta\u00f1a. Un enorme lago aparece y de \u00e9l se desprende una brisa suave con olor a sal. Todo huele a para\u00edso y la peque\u00f1a desea quedarse all\u00ed. Es entonces cuando recuerda que ven\u00eda con su persona favorita. Vuelve la mirada para buscarla. Sonriendo, descubre que su abuela la viene siguiendo por los aires\u2026, convertida en lib\u00e9lula.<\/p><\/blockquote>\n<h4>Amalia Zepeda Barrios<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la tarde de un d\u00eda dif\u00edcil: contratiempos en el trabajo, tr\u00e1fico pesado, malpasadas y todos esos peque\u00f1os detalles&nbsp;<a href=\"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/hechizomelodico\/\">&hellip;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-475","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas-y-relatos","odd"],"gutentor_comment":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=475"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":477,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475\/revisions\/477"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}