{"id":220,"date":"2017-02-24T14:43:33","date_gmt":"2017-02-24T14:43:33","guid":{"rendered":"http:\/\/ed.aislinthemes.com\/?p=1473"},"modified":"2020-08-31T23:16:39","modified_gmt":"2020-08-31T23:16:39","slug":"solounjuego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/solounjuego\/","title":{"rendered":"Solo un juego"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>Gustaban de entretenerse con juegos de azar, actividad que realizaban con cierta frecuencia y esta era una oportunidad m\u00e1s, en un d\u00eda cualquiera. Pero Pita les ten\u00eda una sorpresa. Trajo consigo un paquete y, mientras quitaba la envoltura, coment\u00f3 que se le hab\u00eda ocurrido comprarla porque era algo diferente a lo que habitualmente jugaban.<\/p>\n<p>\u2014No requiere baraja ni dados\u00a0\u2014explic\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando finalmente la caja qued\u00f3 al descubierto, Jorge exclam\u00f3 riendo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfA poco crees en eso? \u00a1No, por favor!<\/p>\n<p>Ese d\u00eda eran cinco personas: Rogelio y Eugenia, casi reci\u00e9n casados, Mary, acompa\u00f1ada de su novio Jorge, y Pita. Las tres mujeres eran hermanas.<\/p>\n<p>Mary observ\u00f3 la caja y ley\u00f3: OUIJA. Ella ten\u00eda una vaga idea de lo que se trataba. Entonces se dispuso a sacar el contenido: una tabla rectangular perfectamente pulida y barnizada que ten\u00eda impreso el abecedario en may\u00fasculas, los n\u00fameros del uno al cero y las palabras S\u00cd y NO, una a cada lado. Adicionalmente hab\u00eda una pieza de madera con forma de gota, de unos doce o quince cent\u00edmetros de largo, que mostraba la imagen de una mano de perfil, huesuda y arrugada, con el dedo \u00edndice apuntando a manera de se\u00f1alador. A Mary le pareci\u00f3 que era como la mano de la bruja de Blancanieves.<\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n gir\u00f3 entonces en torno a experiencias de \u00edndole sobrenatural que conoc\u00edan, mientras que Jorge, entre\u00a0esc\u00e9ptico\u00a0y burl\u00f3n, le\u00eda las instrucciones. Acomodaron la tabla en una peque\u00f1a mesa y, sentadas una frente a la otra, Pita y Mary colocaron los tres dedos medios de cada mano sobre la pieza que se\u00f1alaba, apenas roz\u00e1ndola. Los dem\u00e1s se acomodaron alrededor y empezaron a preguntar.<\/p>\n<p>La tablita se deslizaba lenta pero de manera continua del S\u00cd al NO y letra a letra formaba algunas palabras. En un momento dado, Rogelio pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n era el consentido de mi mam\u00e1?<\/p>\n<p>Las letras que se\u00f1al\u00f3 la pieza con la mano huesuda fueron N-A-L-O.<\/p>\n<p>Entonces Rogelio, de manera solemne, dijo:<\/p>\n<p>\u2014Nalo. As\u00ed le dec\u00eda mi mam\u00e1 a mi hermano Leonardo.<\/p>\n<p>Eugenia lo mir\u00f3 sorprendida. Eso era algo que incluso ella desconoc\u00eda y, por supuesto, sus hermanas tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Jorge se mostr\u00f3 atento pero incr\u00e9dulo. Entonces exclam\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014A ver. \u00bfDe d\u00f3nde recib\u00ed hoy una carta?<\/p>\n<p>Aquellos eran los tiempos en que el \u00fanico correo existente era el de la oficina postal y la correspondencia la entregaba el cartero puerta por puerta. La mano se dirigi\u00f3 a las letras S-E-U.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSeu?\u00a0\u2014pregunt\u00f3 Mary.<\/p>\n<p>Jorge se puso muy serio y solo dijo:<\/p>\n<p>\u2014Me lleg\u00f3 una carta de CU, de Ciudad Universitaria.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n el mismo Jorge, m\u00e1s interesado, pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo se llamaba mi abuelo?<\/p>\n<p>La mano se dirigi\u00f3 sucesivamente a las letras Z-O-N-D-E-I.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfZondei?\u00a0\u2014preguntaron todos a una voz.<\/p>\n<p>Esta vez Jorge, visiblemente\u00a0sorprendido\u00a0y hasta con cierta palidez, \u00fanicamente atin\u00f3 a decir:<\/p>\n<p>\u2014Mi abuelo se llamaba Domingo.\u00a0<em>Sunday<\/em>, en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Como impulsadas por un resorte y sin previo acuerdo, Pita y Mary se levantaron mientras esta \u00faltima afirmaba enf\u00e1ticamente:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Yo ya no juego!<\/p><\/blockquote>\n<h4>Mar\u00eda Luisa Moreno Su\u00e1rez<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustaban de entretenerse con juegos de azar, actividad que realizaban con cierta frecuencia y esta era una oportunidad m\u00e1s, en&nbsp;<a href=\"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/solounjuego\/\">&hellip;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-220","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronicas-y-relatos","odd"],"gutentor_comment":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=220"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":441,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220\/revisions\/441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tlatelolcounam.mx\/uva\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}