NUEVO MÉXICO

A finales del siglo XVI se construyó el último tramo del Camino Real de Tierra Adentro en Nuevo México, que continuó sentando las bases de la formación social y cultural de los pueblos fundados como consecuencia de las misiones y presidios. La resistencia indígena tuvo un papel importante ya que permitió cierta preservación de su cultura y la formación de una cultura mestiza que se caracteriza actualmente en el norte mexicano. Debido a las complejidades culturales, históricas y del medio ambiente, el Camino Real en esta parte se mantuvo como un sendero y nunca se convirtió en el camino que la ambición del imperio español pretendía.